Estar separado de tu pareja no disuelve el vínculo matrimonial. Legalmente continúan casados, independientemente de si decidieron poner fin a su vida en común.
Aunque estén legalmente casados, esto no les impide residir en distintos domicilios y continuar vidas separadas e independientes, pero para lograrlo es necesario contar con una sentencia de separación.
Hay que aclarar que un certificado de separación no existe como tal en España. A continuación te contamos todo cuanto debes saber:
¿Existen los certificados de separación?
Como ya mencionamos, no existe un certificado de separación per sé. La única forma de acreditar que estás divorciado mediante un documento es un certificado de matrimonio. Este documento lo expiden los registros civiles españoles y en el marginal del mismo aparecerá una anotación con la disolución del matrimonio y la fecha que hace constar la disolución.
¿Cómo solicito mi certificado de matrimonio?
La forma de hacer solicitud de tu certificado de matrimonio, en el que aparezca la nota de la disolución, se debe acudir personalmente al Registro Civil, el Juzgado de Paz o en su defecto llenando un formulario online de la web de la administración de justicia de la localidad en la cual hayas inscrito el matrimonio con tu ex-cónyuge.
¿Qué pasa si mi certificado no tiene la nota de disolución?
Si por alguna razón el certificado no se encuentra la anotación de disolución del matrimonio se debe a que el juzgado de primera instancia que emitió la sentencia no haya informado al Registro Civil que corresponde.
De ese este el caso, es necesario que te pongas en contacto con el juzgado que dictó el divorcio, de manera que puedan remitir el oficio de la sentencia al registro civil dónde os casasteis.
¿Qué es una sentencia de separación?
Una sentencia de separación es el documento normativo que legaliza la situación de la separación a través de una sentencia judicial. Tan pronto este hecho sucede, los cónyuges tienen la plena libertad para regir su persona y bienes sin que esto interfiera en la vida y actividades del otro, cesando también la posibilidad de vincular el patrimonio de cada uno de los cónyuges a las actividades del otro.
En 2005 se hizo una reforma a la ley que afecta el proceso de trámite y decreto de una separación judicial. La nueva reforma indica que deben esperarse al menos tres meses desde la celebración del matrimonio para poder emitir un decreto de separación judicial sin que sea necesario alegar causa de separación.
Una vez haya transcurrido este tiempo, sería posible llevar a cabo el proceso. La característica de este procedimiento es que no se hace necesaria la realización de un juicio, por lo que basta la presentación de la demanda, el convenio y su ratificación en el juzgado por parte de ambos cónyuges.
En este proceso es necesario que un abogado y un procurador asistan para darle validez a la sentencia. Una característica importante de este proceso es que, además de rápido, económico y sencillo de realizar, es que le permite a ambas partes ser representados por un solo procurador y un único abogado, reduciendo los gastos de presentación y defensa.
¿Cómo es el proceso de sentencia de separación judicial?
Este procedimiento comienza con la presentación de la demanda ante un juzgado, donde deben consignarse los certificados de matrimonio y nacimiento de los hijos (si hubiese) expedidos por el Registro Civil, el convenio regulador firmado por los esposos (documento en donde se estipularán con detalle las medidas por las que se regulará el futuro y custodia de los hijos, el régimen de visitas, pensiones y demás) y todos aquellos documentos que pudiesen acreditar la situación económica de los cónyuges.
Tan pronto se presenta la demanda, las leyes españolas establecen un plazo de al menos tres días para que presten su conformidad al convenio en el juzgado, aunque en la práctica es mucho más largo el plazo. El juzgado citará a ambas partes por separado de manera que ratifiquen (firmen) la demanda y el convenio que regulará el proceso de separación.
Si por alguna razón alguno de los cónyuges no se hace presente a la ratificación o no ratifica la demanda aún acudiendo, el procedimiento será archivado, dejando vía libre para un procedimiento contencioso.
¿Qué pasa si quiero una sentencia de separación pero tengo hijos con mi cónyuge?
En este caso se citará al ministerio fiscal para que se encargue de emitir el informe sobre si el acuerdo adoptado por ambos cónyuges cumple con la salvaguarda correcta de los intereses de los menores. Cuando se emite este informe el juez dictará la sentencia en la que se decreta la separación de los cónyuges, una vez haya aprobado el contenido del convenio y que este es favorable.
La sentencia de separación se va a inscribir de oficio en el Registro Civil y si es solicitado por las partes, en los Registros de la Propiedad y Mercantil.
Vale acotar que los acuerdos que salgan en la sentencia podrían modificarse judicialmente si se alteran sustancialmente las circunstancias del hecho.
¿Qué es un procedimiento contencioso?
Un procedimiento contencioso es aquél que se lleva a cabo cuando una de las partes no ratifica el acuerdo alcanzado en primeras instancias. En este caso la demanda sería presentada no por ambos cónyuges, sino por uno solo y no se acompañará a la misma propuesta de convenio regulador, aunque sí se deberá indicar qué medidas se adoptarán con respecto a la guarda y custodia de los hijos y todo lo que esto supone.
Este procedimiento es mucho más largo, caro y complicado que la sentencia de separación. Exige la celebración de vista judicial y la contratación de un segundo abogado y otro procurador, pues cada una de las partes debe acudir con los suyos.